domingo, 10 de febrero de 2013

Capítulo 23


     
CAPÍTULO 23
Nos sentamos los tres en la parte trasera del coche. Y después de que Harry le dije al taxista nuestro destino, comenzamos el viaje. Entonces sí que empezaba lo bueno. Me volví a acordar de Liam.
-Caro, ¿has vuelto a llamar a Zayn, para lo del cumple de Liam?
-No me digas que a doña perfecta, se le ha olvidado el cumpleaños del Daddy Direction…-dijo Harry en tono burlón, refiriéndose a mi amiga.
-Pues si se me ha olvidado ¿vale? Para tu información es muy difícil ser perfecta, en cada segundo de tu vida- respondió ella siguiéndole el rollo. Aquello hizo que yo estallara en carcajadas. Definitivamente, no podía parar de reírme.
-Bueno, ¿y qué ha pensado la señora?- dijo de nuevo Harry, haciendo todo lo posible para no estallar él también en carcajadas.
-Pues he llamado a Zayn y me ha dicho que Louis se llevará a Liam todo el día de compras y al cine. Así que él y Niall irán a comprar la comida y los preparativos para la fiesta. Mientras que nosotros tres, Danielle, y Eleanor llegamos. Con todo esto creo que está claro que en cuanto lleguemos a casa, yo me quedaré a preparar todo con Zayn, mientras que tú Harry preparas la cena junto con las chicas. En todo esto, tú, Emi y Niall iréis a comprar los regalos de todos con el dinero de cada uno. ¿Queda claro?- dijo ella con un aire superior.
-Sí, señora- respondimos los dos al unísono. Y estallamos los tres en carcajadas.
En ese momento, empezó a sonar en la radio “This song saved my life” de Simple Plan, mi tercer grupo favorito, tras One Direction y Selena Gomez. Y nos pusimos los tres a cantarla. No teníamos nada de vergüenza, éramos como amigos de toda la vida. Y aquello me encantaba.

Tras llevar un rato cantando, me cogí un libro de mi bolsa, y me puse a leerlo. Supuse que vieron como fruncía el ceño al leer debido al volumen de la música, porque la bajaron hasta que, prácticamente, ni se escuchaba.
Caro y Harry, estuvieron un buen rato sin armar jaleo para no molestarme. Y tras una hora, Harry también se puso a leer. Sin embargo mi amiga, que no era mucho de leer, aunque fuera muy inteligente, se puso a escuchar con sus auriculares probablemente, a Justin Bieber. Su ídolo, aparte de One Direction. Pero ella amaba a Zayn. Eso estaba muy, pero que muy claro.
Cuando mis ojos ya estaban irritados de tanto leer, pregunté cuanto faltaba para llegar. Tan solo quedaba una hora y media. La vuelta estaba siendo mucho más rápida que la ida. Y mis ganas de volver a ver a Niall, cada vez crecían más. Dejé el libro en su sitio y me recosté en mi asiento. La canción de “As log as you love me” del mismo Justin, estaba sonando en mi mente, así que cerré los ojos para sentirla más dentro de mí.
-Emi, preciosa, venga, despierta que ya hemos llegado- desde mi conciencia, oís a Harry, diciendo que me despertara. Pero estaba demasiado cansada del viaje, y no quería abrir los ojos. De repente, estaba atrapada en la oscuridad.
Abrí los ojos lentamente, no tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado desde que habíamos llegado. Pero por el sol que entraba por el balcón, estaba segura de que ya era mediodía. Reuní las fuerzas suficientes, para sentarme en la cama. Alguien me había quitado los zapatos. Posiblemente, la misma persona que me había llevado hasta el dormitorio.
-¡Al fin te despiertas! Parecías la bella durmiente. Pero te he besado como diez veces, y no despertabas jaja- dijo Niall con su voz tan dulce. Se sentó a mi lado en la cama. Mirándome fijamente a los ojos.
-Hola Niall, te he echado de menos- dije sonriendo mientras le abrazaba.
Cuando nos separamos, me cogió de la cintura y me besó. Sus besos, cuánto me gustaban. Entonces caí, en lo que había pasado la noche anterior ¿Qué había hecho? Me sentía fatal, traicionera  e idiota. Y la agonía comenzó a recorrer todo mi cuerpo, como una corriente de agua helada.
-¿Estás bien?- me dijo él preocupado.
-Si si es que estoy un poco cansada del viaje.
-¿Estás segura? Te noto distinta- alzó su ceja, con expresión de incredulidad. Me encantaba aquel gesto tan peculiar suyo. Y me empecé a reír. Él simplemente sonrío al verme feliz.
-Jajajajjaajja, ¡para de hacer eso! Jajajajjaja
-No voy a parar hasta que te mueras de risa- y lo volvió a hacer- Aunque la verdad, para que te murieras, sería mejor comerte yo mismo a besos. Aún así, nunca querría que murieses, mi niña.
-Jajajajajaja… Te quiero Niall- dije intentado calmar mi risa.
-Y yo a ti Emi. Así que, venga lávate la cara, ponte los zapatos y para fuera. Que tú yo tenemos que ir a comprar los regalos para Liam- dijo tirando de mi para que saliera de la cama.
En cuanto terminé de arreglarme, bajé a la planta de abajo. Niall estaba esperándome en la cochera. Me subí con él a un lujoso coche deportivo. Pero tenía la capota puesta, porque con aquellas temperaturas nos asaríamos de calor.
-Guau, esto es alucinante- dije muy sorprendida, nunca había ido en un vehículo de tanto valor.
-Jajaja pues te tendrás que ir acostumbrando, porque tu novio es famoso- dije en tono chistoso, mientras se ponía unas gafas de sol Ray Ban negras.
Salimos de la cochera, y cuando se terminó de cerrar la puerta. Estábamos ya saliendo por la enorme vaya.
A medio camino, noté como me sonaban las tripas, y el hambre que tenía.
-Oye cielo, nos es por nada pero, yo no he comido aún y estoy muerta de hambre- dije intentado no enfadarle por tener que cambiar los planes.
-Ya lose, es por eso que vamos al mejor restaurante de Londres, a comer ¿te parece bien?- dijo agarrándome la mano, mientras que con la otra controlaba el volante.
-¿Qué si me parece bien? Oh dios mío, muchísimas gracias cariño. Pero ¿por qué? Podríamos haber picado algo antes de salir y así no te tendrías que gastar tanto dinero en mí- me sentía mal, no me merecía aquello.
-Pues lo primero: me podría gastar cien veces más dinero en la princesa más bonita del mundo ¿vale?- asentí con lágrimas en los ojos, por lo idiota que había sido- y segundo: quiero celebrar nuestra relación, por fin es oficial, y lo pienso celebrar como es debido. Por nosotros. Porque esto, jamás acabe- me cogió la mano con más fuerza.
Definitivamente, era la persona más cruel del mundo. Amaba a Niall y solo a Niall, pero lo que había pasado con Harry no se podía borrar. Y yo no podría estar con Niall sabiendo lo que había hecho.