lunes, 1 de octubre de 2012

Capítulo 17 (segunda parte)


2º PARTE

CAPITULO 17

El chofer aparcó el coche en la puerta de una casa enorme, alta y no muy colorida. Pero con toda la pinta de ser acogedora. Me bajé del coche con la cabeza bien alta, para dar buena impresión a la pareja que esperaba en el umbral de la puerta. Harry fue corriendo a saludarles y aquello se convirtió en lágrimas y comentarios de nostalgia y pena. Así que decidimos acercarnos para proporcionar alguna sonrisa.

-Hola- dijimos las dos al unísono con una sonrisa en los labios, y ahogándonos la pena de la razón por la cual nos encontrábamos allí.

-Mamá, papá; estás son Emily y Carolina unas fans que ganaron un concurso para venirse con nosotros en nuestra gira- dijo Harry, dándose la vuelta hacia nosotras mientras se secaba las lágrimas de las mejillas.

La idea de pensar que estábamos mintiendo a todo el mundo diciendo que habíamos ganado un concurso; me aterrorizaba. Intenté evitar que se notara mi escalofrío.

-Encantados de conoceros, y gracias por acompañar a nuestro hijo; esto es muy duro para él- dijo su madre hablando por ambos y nos dejó sitio para pasar a su casa.

El chofer y el padre de Harry se dirigieron a recoger nuestras cosas; pero esa vez fui corriendo a colaborar.

Su madre nos dirigió a mi amiga y a través de los pasillos de aquella casa. Hasta llegar a una habitación que tenía dos camas. Nos dijo que nos dejaría un ratito para colocar nuestras cosas y la hora de la cena. En cuanto cerró la puerta tras de sí, me dejé caer sobre la que había decidido que sería mi cama y suspiré profundamente.

-Bueno ya estamos aquí- dijo Carolina imitando mis movimientos.

Habíamos terminado de guardar nuestras cosas y dejar todas las bolsas y maletas vacías. Carolina se fue hacia la cocina porque decía que quería apoyar a Anne antes de estar en público. Yo decidí ponerme una ropa más cómoda pero formal ya que estaba en casa ajena.

Cuando salí por la puerta de la habitación, mientras me hacía un moño a mano alzada; escuché a Harry tararear una de sus canciones y me dirigí hacia la habitación de donde procedía la voz. Pasé al lado de una puerta entreabierta y descubrí dentro un enorme piano de cola. Decidí no adentrarme por educación. En ese momento note que alguien me cogía de la cintura para hacerme cosquillas y me elevó en el aire, mientras que yo no podía respirar debido a las carcajadas. Cuando mis pies volvieron a tocar el suelo me giré y descubrí a centímetros de mis ojos, la preciosa mirada de Harry.

-Anda, vamos a cenar- dije cogiéndole del brazo y tirando de él para que me siguiera.

Durante la cena la mayoría del tiempo únicamente había silencio, noté que Anne intentaba dar temas de conversación, pero siempre acababan entre ella y Carolina. Cuando acabamos, nos dijeron que al día siguiente madrugaríamos para ir al hospital y pasar el día con Gemma.

Cuando llegamos a la puerta de nuestra habitación, me despedí de Harry con una mirada y le deje a solas con Caro, al fin y al cabo también era su amiga y no tenía derecho a robarles todo el tiempo.


Me despertaron unos golpecitos en la puerta. Por la ventana ya entraban rayos de sol así que supuse que hacía poco que había amanecido. La madre de Harry, desde el otro lado de la puerta, nos avisó de que dentro de poco había que bajar a desayunar. Carolina entró en el baño medio adormilada y yo me levanté hice mi cama y me preparé la ropa. En cuanto estuvo libre el baño, me di una ducha rápida pero relajante y a la vez refrescante. Después me vestí con unos vaqueros cortos y una blusa suelta a cuadros. Carolina me estaba esperando, sentada en la cama leyendo una revista, así que nos pusimos los zapatos y bajamos a desayunar.

En poco tiempo, estábamos esperando Harry y yo en el coche, a los demás que terminaban de arreglarse.

-Estás muy guapa, bueno siempre lo estás…- me dijo él mientras asomaba en su rostro una sonrisa que no veía desde anoche, y antes de eso, hacía días. Estaba claro que le hacía feliz que le hubiera acompañado. No pude evitar ruborizarme.

-Gracias, tu también estás muy .. apuesto –le respondí entre risitas- ¿has podido dormir? Tienes unas ojeras enormes- proseguí mientras le acariciaba suavemente la parte inferior de sus párpados.

-No mucho pero no te preocupes, podré dormir en el hospital; total tendré que pasar allí muchos días- dijo entre suspiros, y con tono de tristeza. Eso me irritaba, no podía mirarlo todo tan negativamente aunque fuera difícil. Pero decidí relajarme, antes de empeorarlo.

-Hoy va a ser un día duro, porque van a operar a tu hermana, así que no me separaré de ti; podrás dormir, pero solo un poco- dije y le sonreí, gesto que él me devolvió.

Cuando estuvimos todos sentados en el coche y estábamos a punto de empezar el viaje, di un respingo cuando Harry me agarró con mucha fuerza la muñeca. Tanto que tuve que ahogar un grito de dolor. Le miré rápidamente y noté en su mirada que todo esto le estaba resultando muy duro, que estaba a punto de hacer una locura. Así que me apoye en su pecho y dejé que me rodeara con su brazo con fuerza, mientras que yo le hacía caricias para que se relajara. Hasta que cayó dormido, pero no me aparté de él.




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