2º
PARTE
CAPITULO 17
El chofer aparcó el coche en
la puerta de una casa enorme, alta y no muy colorida. Pero con toda la pinta de
ser acogedora. Me bajé del coche con la cabeza bien alta, para dar buena
impresión a la pareja que esperaba en el umbral de la puerta. Harry fue
corriendo a saludarles y aquello se convirtió en lágrimas y comentarios de
nostalgia y pena. Así que decidimos acercarnos para proporcionar alguna
sonrisa.
-Hola- dijimos las dos al
unísono con una sonrisa en los labios, y ahogándonos la pena de la razón por la
cual nos encontrábamos allí.
-Mamá, papá; estás son Emily y Carolina unas fans que ganaron un concurso para venirse con nosotros en
nuestra gira- dijo Harry, dándose la vuelta hacia nosotras mientras se secaba
las lágrimas de las mejillas.
La idea de pensar que
estábamos mintiendo a todo el mundo diciendo que habíamos ganado un concurso;
me aterrorizaba. Intenté evitar que se notara mi escalofrío.
-Encantados de conoceros, y
gracias por acompañar a nuestro hijo; esto es muy duro para él- dijo su madre
hablando por ambos y nos dejó sitio para pasar a su casa.
El chofer y el padre de Harry
se dirigieron a recoger nuestras cosas; pero esa vez fui corriendo a colaborar.
Su madre nos dirigió a mi
amiga y a través de los pasillos de aquella casa. Hasta llegar a una habitación
que tenía dos camas. Nos dijo que nos dejaría un ratito para colocar nuestras
cosas y la hora de la cena. En cuanto cerró la puerta tras de sí, me dejé caer
sobre la que había decidido que sería mi cama y suspiré profundamente.
-Bueno ya estamos aquí- dijo
Carolina imitando mis movimientos.
Habíamos terminado de guardar
nuestras cosas y dejar todas las bolsas y maletas vacías. Carolina se fue hacia
la cocina porque decía que quería apoyar a Anne antes de estar en público. Yo
decidí ponerme una ropa más cómoda pero formal ya que estaba en casa ajena.
Cuando salí por la puerta de
la habitación, mientras me hacía un moño a mano alzada; escuché a Harry
tararear una de sus canciones y me dirigí hacia la habitación de donde procedía
la voz. Pasé al lado de una puerta entreabierta y descubrí dentro un enorme piano
de cola. Decidí no adentrarme por educación. En ese momento note que alguien me
cogía de la cintura para hacerme cosquillas y me elevó en el aire, mientras que
yo no podía respirar debido a las carcajadas. Cuando mis pies volvieron a tocar
el suelo me giré y descubrí a centímetros de mis ojos, la preciosa mirada de
Harry.
-Anda, vamos a cenar- dije
cogiéndole del brazo y tirando de él para que me siguiera.
Durante la cena la mayoría del
tiempo únicamente había silencio, noté que Anne intentaba dar temas de
conversación, pero siempre acababan entre ella y Carolina. Cuando acabamos, nos
dijeron que al día siguiente madrugaríamos para ir al hospital y pasar el día
con Gemma.
Cuando llegamos a la puerta de
nuestra habitación, me despedí de Harry con una mirada y le deje a solas con
Caro, al fin y al cabo también era su amiga y no tenía derecho a robarles todo
el tiempo.
Me despertaron unos golpecitos
en la puerta. Por la ventana ya entraban rayos de sol así que supuse que hacía
poco que había amanecido. La madre de Harry, desde el otro lado de la puerta,
nos avisó de que dentro de poco había que bajar a desayunar. Carolina entró en
el baño medio adormilada y yo me levanté hice mi cama y me preparé la ropa. En
cuanto estuvo libre el baño, me di una ducha rápida pero relajante y a la vez
refrescante. Después me vestí con unos vaqueros cortos y una blusa suelta a
cuadros. Carolina me estaba esperando, sentada en la cama leyendo una revista,
así que nos pusimos los zapatos y bajamos a desayunar.
En poco tiempo, estábamos
esperando Harry y yo en el coche, a los demás que terminaban de arreglarse.
-Estás muy guapa, bueno
siempre lo estás…- me dijo él mientras asomaba en su rostro una sonrisa que no veía desde
anoche, y antes de eso, hacía días. Estaba claro que le hacía feliz que le
hubiera acompañado. No pude evitar ruborizarme.
-Gracias, tu también estás muy
.. apuesto –le respondí entre risitas- ¿has podido dormir? Tienes unas ojeras
enormes- proseguí mientras le acariciaba suavemente la parte inferior de sus
párpados.
-No mucho pero no te
preocupes, podré dormir en el hospital; total tendré que pasar allí muchos
días- dijo entre suspiros, y con tono de tristeza. Eso me irritaba, no podía
mirarlo todo tan negativamente aunque fuera difícil. Pero decidí relajarme,
antes de empeorarlo.
-Hoy va a ser un día duro,
porque van a operar a tu hermana, así que no me separaré de ti; podrás dormir,
pero solo un poco- dije y le sonreí, gesto que él me devolvió.
Cuando estuvimos todos
sentados en el coche y estábamos a punto de empezar el viaje, di un respingo
cuando Harry me agarró con mucha fuerza la muñeca. Tanto que tuve que ahogar un
grito de dolor. Le miré rápidamente y noté en su mirada que todo esto le estaba
resultando muy duro, que estaba a punto de hacer una locura. Así que me apoye
en su pecho y dejé que me rodeara con su brazo con fuerza, mientras que yo le
hacía caricias para que se relajara. Hasta que cayó dormido, pero no me aparté
de él.
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