CAPÍTULO 19
Pasamos a la habitación en la
que estaba Gemma. Carolina cerró la puerta detrás de sí y yo me dirigí hacia un
espacio apartado pero acogedor en el que había una cama. Allí reposaba una
bella muchacha con un largo y oscuro cabello y unos ojos verdes tan brillantes
como los de su hermano. Cuando me vio sonrió con una mirada demasiado
tranquilizadora.
-Hola, vosotras debéis de ser Emily y Carolina. Harry me ha hablado mucho de vosotras- dijo ella con una
sonrisa de oreja a oreja y con una voz muy suave.
-Sí, somos nosotras – intenté
hacer el sonido de una pequeña carcajada, pero el nudo de mi garganta era
demasiado grande como para permitírmelo.
-Bueno, ¿qué tal estás? Debe
de ser muy difícil vivir aquí con tan poco espacio para guardar tu ropa jaja-
las dos rieron y yo sonreí, aliviada porque mi amiga me había ayudado.
-Pues estoy más o menos, muy
agradecida de que hayáis acompañado a Harry. Esto debe de ser muy duro para él-
un río de lágrimas inundaron sus ojos. Y yo tuve que luchar para que no me
ocurriera lo mismo.
-¿Quieres que te traigo un
vaso de agua?- Preguntó Carolina. Gemma asintió y mi amiga despareció por la
puerta.
Me aproximé a ella y me senté
en su cama mientras la secaba las lágrimas de las mejillas. En ese momento
comenzó a llorar más aún y a decir repetidamente “¿Por qué Harry, por qué…? “.
No sabía qué hacer, Gemma empeoraba con mi presencia pero, ¿por qué?
La cosa estaba empeorando y yo
no sabía qué hacer. Gemma me tenía agarrada muy fuerte de la muñeca y no podía
moverme para pedir ayuda.
-Gemma , ¿qué ocurre? ¿Qué he
hecho?- dije asustada y temblando.
-Harry, Harry, Harry…- no
conseguía terminar su frase.
-Sí Gemma sé que quieres que
venga Harry, pero si no me sueltas, no puedo ir a bus..
-¡No! ¡No quiero que venga!-
gritó ella, eso me asustó aún más- Es que..- me volví a sentar en la cama y la
acaricié la mejilla para que se relajase y que pudiera hablarme claro.
-¿Qué pasa? Soy de fiar,
puedes confiar en mí. Tranquila, todo va a salir bien- dije ya más relajada y
con un tono de voz dulce que consiguió tranquilizarla más.
-Gracias, ya estoy mejor. Es
que, desde que llegaste a aquel concierto en Londres, Harry no ha parado de llamarme
y hablarme sobre ti. Y la verdad me decía cosas muy bonitas- tomó una pausa.
¿Qué quería decir con todo aquello? Demasiadas preguntas rondaban por mi mente.
Así que tomé aire y me dediqué a escucharla con atención- Harry.. Harry... Harry.... te quiere Emily. Pero no como una amiga o incluso mejor amiga. Sé que estás
saliendo con Niall, pero Harry no deja de pensar que jamás serás suya y bueno
que te ama..- dejó aquellas últimas palabras en el aire.
Durante los siguientes minutos
hubo silencio en la habitación, yo me había quedado sin respiración, aquello
había sido un duro golpe. Carolina ya me había advertido de ello, pero yo
decidí ignorarla. Pero en ese momento sabía que no podía dejar pasar aquello,
porque esa vez era de verdad. “Te ama” no dejaba de repetirse aquello en mi
mente. Dos palabras que cambiaron por completo mi forma de ver las cosas. Dos
simple palabras que me ayudaron a comprender muchas cosas y actitudes que Harry
había tenido conmigo.
Carolina volvió con lo que
Gemma la había pedido y mientras que se entretenían hablando, le dediqué una
sonrisa a la preciosa chica que reposaba en la cama. Ella me sonrió de vuelta y yo
me dirigí a la puerta.
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