lunes, 3 de septiembre de 2012

Capítulo 12


CAPITULO  12

Al día siguiente nos reunimos con Carolina y sus padres, en la puerta del pasillo hacia el avión correspondiente. Tras volver a despedirnos y de nuevo repasar que lo llevábamos las dos todo; nos dirigimos al avión. Nos sentamos en nuestros asientos y después nos miramos, en silencio; cuando rompimos a reír y gritar hasta llorar de alegría.

-Lo hemos conseguido- dijimos al unísono sin parar de llorar.

-Gracias por llevarme contigo a Inglaterra- dijo ella.

-No, gracias a ti por venir; te quiero Caro.

-Te quiero Noelia- y nos envolvimos en un abrazo que terminó en más lágrimas de las que ya empapaban nuestros hombros.

El resto del viaje se nos hizo muy corto, porque como ya habíamos viajado antes, teníamos pensado el rato que tardaríamos tanto que, no nos creíamos que solo faltaran 10 minutos para llegar cuando acabó la película que habían puesto en la pequeña televisión de la zona del avión, donde nos encontrábamos.

-¿Has llamado a Niall cuando salíamos?- preguntó mi amiga mientras cogíamos nuestras mochilas de mano.

-Sí, justo antes de que tú llegaras- le respondí yo- me dijo que estarían esperándonos y que dentro de una semana empezamos la gira por América.

Cuando bajamos de la ondulada cabina; allí estaban ellos, tan radiantes como siempre, con sus preciosas sonrisas, con sus deslumbrantes ojos, con sus tirantes, americana, camisa, tatuajes y saltos al vernos aparecer. Fui corriendo hacia Niall, y le abracé cuando le iba a dar un beso en los labios; me di cuenta de que tendría que dejar de abrazarle ya que no me podía permitir ese beso en público. En ese momento me di cuenta de que no iba a ser tan fácil como yo pensaba.

Me aparté de él despacio, y le sonreí. Después continué abrazando a los demás. Cuando llegué al turno de Liam, el me susurró “te terminarás acostumbrando ya veras, hermanita pequeña”. Eso me dio fuerzas, y se lo agradecí, si que era mi hermano mayor.

Después abracé a Harry, y de nuevo al igual que le última vez que le abracé, sentí esa sensación de calor; que a la vez producía un escalofrío en mi cuerpo. Se acercó a mi más y me dijo al oído “te he echado de menos”. Le sonreí muy forzadamente, porque sabía que si Niall le había visto se iba a poner muy celoso.

Nos ayudaron a coger las maletas, y nos fuimos en dirección a la salida del aeropuerto. Cuando llegamos a la lujosa y enorme limusina en forma de todoterreno de los chicos, me senté al lado de Niall y dado que las ventanas eran oscuras y las puertas estaban cerradas, le fui a dar un cariñoso beso en la mejilla a mi novio, cuando él se apartó y señaló al chofer. 
En ese momento caí, si no podíamos ni mostrar nuestro afecto en el coche porque había personas que nos podían ver, ¿en qué momento no iba a ver gente alrededor de él? 

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