CAPITULO 15
Estábamos sentados todos en la
mesa cenando los increíbles platos que Louis, Zayn y Niall habían preparado. Nos preguntaron si
después queríamos hacer una visita por cada una de sus casas, y nosotras
asentimos ansiosas por que se nos cortara la respiración al verlas.
Cuando habíamos terminado de
cenar, y de dar una vuelta turística por cada una de las casas; nos despedimos,
nos dimos las buenas noches y nos fuimos cada una a nuestra casa.
Niall y yo entramos en nuestra
habitación sin soltarnos la mano y sin haber dicho ni una sola palabra durante
el trayecto hacia allí.
-Voy a ponerme el pijama,
¿vale?- le dije sonriendo, después de darle un suave beso en la mejilla. Me
dirigí hacia el vestidor.
Cuando terminé me coloqué bien
el escote de la camiseta de tirantes, ya que no llevaba sujetador; y salí de la
pequeña habitación. Encontré a Niall con unos bóxers anchos y sin camiseta,
sentado en la cama. Cuando me vio, me contemplo durante unos instantes y
después sonrió con satisfacción. Yo dejé la ropa en un cajón del armario; y me coloqué mirando a Niall, posando sobre sus rodillas, las mías. Le cogi por
detrás del cuello y le besé despacio pero apasionadamente; él me devolvió el
gesto, cogiéndome por la cintura y arrastrándome con él hacia el centro de la
cama.
A la mañana siguiente desperté
y al ver que Niall me tenía agarrada muy fuerte, y que aún estaba dormido;
decidí quedarme quieta disfrutando del momento.
-Buenos días, preciosa- dijo
él en tono suave, y soñoliento.
-Pensaba que estabas dormido-
le contesté, a la vez que me giraba para mirarle a la cara y sus relucientes
ojos azules.
-Es que he notado tu corazón
latiendo tan fuerte sobre mi pecho, que me he despertado muy agradecido de
oírlo- me apartó el flequillo de la cara y puso sus labios sobre los míos.
Una hora más tarde; tras habernos duchado y
vestido entramos en la cocina, donde Liam y Louis terminaban de preparar el
desayuno. Noté que había demasiado silencio, mucho más de lo habitual; de hecho
nunca había silencio, excepto en ese momento. Algo iba mal.
-Louis, ¿qué pasa?¿dónde están
los demás?-le dije muy preocupada.
-Carolina y Zayn aún no han
venido a desayunar, se estarán preparando- parecía que no tenía ganas de
seguir, así que le volví a preguntar sobre Harry.
-¿Ha pasado algo con Harry? –
él cerró los ojos y no me contestó; Niall y Liam me miraban, con tristeza y a
Liam le rodaban lágrimas por las mejillas. Eso era demasiado.-¡Tenéis que
decirme qué pasa! Lo sabéis todos y no me lo queréis decir..- las lágrimas caían
a gran velocidad y en abundancia por mis mejillas.
-La hermana de Harry está
enferma- me dijo Liam, en seco. Se dio la vuelta y siguió cocinando. Todos
siguieron con sus tareas secándose las lágrimas.
No lo podía creer, era
demasiado. Ella era la mejor amiga de Harry y además su hermana. Tenía que
ayudarle.
Salí a toda velocidad de la
cocina de la casa de Louis y me dirigí sin parar de correr hacia la casa de
Harry. La puerta estaba entreabierta cuando llegué y había unas maletas al lado
del porche. “No puede ser” pensé. “No por favor”, rogué mientras sin llamar me
adentré en su casa y subí corriendo las escaleras. No tenía aliento, no podía
respirar; pero tenía que encontrarle.
Cuando llegué a la puerta de
su habitación, estaba entornada, y le
pude ver sentado en la cama con la mirada perdida y sus manos agarrando un
colgante. No soportaba verle así.
-Harry, dios mío, lo siento
mucho- dije mientras entraba en la
habitación, aún con la respiración entrecortada. Él se levantó y corriendo me
abrazó, con mucha intensidad. Cerré los párpados, muy fuerte para no llorar;
pero no logré nada. Harry no dijo nada solo lloraba desconsoladamente, y yo lo
entendía porque su hermana era lo más preciado que tenía.
Me separé un poco de él, y
puse mis manos alrededor de su cuello con suavidad.
-Sé lo importante que es ella
para ti Harry, y haré lo que sea necesario para ayudarte a seguir adelante,
porque se va a poner bien ¿vale?- la voz me temblaba demasiado debido al
disgusto; y no conseguí convencerle, lo vi en su mirada.
-Gracias de verdad, eres muy
buena amiga, pero no me puedes ayudar porque me voy a casa, dejo la banda todo
el tiempo que sea necesario- dijo tan duramente, que fui yo la que se puso a
llorar de nuevo- volveré a la banda lo prometo.
-Pero Harry, no es la banda lo
que de verdad me importa, si no tú, no puedo estar sin ti, aunque ame a Niall-
era la única solución, Niall era mi vida, pero sin Harry faltaría un cacho de
ella también; volvería pronto, así que se lo dije- si tú te vas yo me voy
contigo; y no aceptaré réplicas.
Harry hizo amago de decir
algo, pero con mi último comentario, prefirió callarse. En ese momento apareció
Carolina, quién se dirigió corriendo a Harry y le abrazó mucho más fuerte de lo
habitual. Niall la acompañaba, y cuando llegó se quedó parado en la puerta, con
la mirada cansada y muy triste. Me levanté, me puse a su lado, le cogí la mano
y le sonreí, gesto que él me devolvió.
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