CAPITULO 16
Estábamos en la puerta de la
casa de Niall, esperando a que viniera la limusina a recogernos para llevarnos
al aeropuerto. Carolina me iba a acompañar, ya no solo por Harry, sino porque
no quería dejarme sola. En esos momentos era cuando de verdad me daba cuenta de
lo buena amiga que era.
Harry, había dejado sus cosas
junto a las mías y se había ido a su casa para terminar de recoger lo que le
faltaba, y mi amiga aún no había salido de casa. Yo había tomado la decisión de
irme, y no podía mirar atrás. Pero cuando me di la vuelta disimuladamente y vi
a Niall llorando, mientras miraba hacia otro lado para disimular; no aguanté
más, en cuanto sus ojos se cruzaron con los míos me lancé hacia él, y le abracé
con los brazos temblorosos.
-Niall, dios mio, no puedo
vivir sin ti; y lo sabes pero es que no podría soportar dejar solo a un amigo-
el me cogió de la cintura con una mano y con la otra me acarició el rostro
expandiendo mis lagrimas.
-Ya lose, por eso no te impido
ir. Tú eres mi vida y hay veces en las que la vida toma un camino distinto y
duele mucho que se valla pero..- no podía continuar así que lo hice yo.
-Pero, volveré muy pronto
Niall, mi amor te lo prometo. Y te llamaré todos los días, una vez por la tarde
y otra por la mañana ¿vale? –vi como una sonrisa se asomaba por sus labios, y
le besé dulce y apasionadamente.
El coche llegó y Harry subió sus cosas al maletero ayudando
a Niall a subir las mías. No me dejaron opción de cogerlas yo. En seguida
apareció Carolina acompañada de Zayn quien la besó por última vez antes de que
ella se subiera al coche sollozando.
Me acerqué a Zayn y le abracé,
el también lo hizo con mucha fuerza.
-Volveremos pronto y os veréis
antes de lo que imaginas, te lo prometo Zayn- le dediqué una sonrisa.
Todo esto era muy duro pero
ninguna íbamos a dejar solo a Harry.
Me acordé de que aún estábamos
en Inglaterra, con lo cual no haría falta coger avión, y la distancia era más
corta. Harry se sentó a mi lado, mientras que yo con el hombro opuesto,
sostenía la cabeza de Carolina quien sollozaba susurrando. Pensé que me
dirigiría alguna palabra, pero simplemente suspiró y apoyó su brazo en el
poyete de su ventana y la cabeza sobre él. En ese momento comprendí que
realmente necesitaba nuestra ayuda y no podía demostrarle apoyo si llorábamos
porque nos separábamos de los demás. Al fin y al cabo lo habíamos decidido.
El viaje duró mucho más de lo
que esperaba y tras llevar unas horas sin el peso de mi amiga en el hombro;
sonreí a Harry y me dejé caer en su pecho. Él me rodeo con los brazos y me
agradeció de todo corazón todo lo que hacía por él.
Abrí los ojos lentamente y me
percaté de que me había quedado dormida envuelta en los brazos de Harry. Giré
la cabeza un poco y vi que Carolina estaba aún dormida.
-¿Estás despierta?- dijo Harry
en un susurro que me dejo helada la nuca. Me reconfortaba que fuera así de dulce
conmigo. Levanté la cabeza y me quedé muy cerca de su rostro. Le dediqué una
sonrisa; él me la devolvió.
-Lo siento si te he molestado,
no me di ni cuenta de que me dormía- dije entre una carcajada.
-No te preocupes, yo también
he estado dormido un buen rato. Y de todas maneras ya hemos llegado- concretó
mientras miraba por la ventana.
Hice lo mismo que él y me puse
a observar la ciudad de Holmes Chapel.
-Es preciosa- le dije con
cierto tono de fascinación.
En verdad lo era, tenía grandes edificios y los
patios de las casas tenían un césped verde como los bosques. Un verde como los
ojos de Harry.
--------->FIN DE LA PRIMERA PARTE<-----------