Mostrando entradas con la etiqueta Novelas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novelas. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de septiembre de 2012

Capítulo 16


CAPITULO 16

Estábamos en la puerta de la casa de Niall, esperando a que viniera la limusina a recogernos para llevarnos al aeropuerto. Carolina me iba a acompañar, ya no solo por Harry, sino porque no quería dejarme sola. En esos momentos era cuando de verdad me daba cuenta de lo buena amiga que era.

Harry, había dejado sus cosas junto a las mías y se había ido a su casa para terminar de recoger lo que le faltaba, y mi amiga aún no había salido de casa. Yo había tomado la decisión de irme, y no podía mirar atrás. Pero cuando me di la vuelta disimuladamente y vi a Niall llorando, mientras miraba hacia otro lado para disimular; no aguanté más, en cuanto sus ojos se cruzaron con los míos me lancé hacia él, y le abracé con los brazos temblorosos.

-Niall, dios mio, no puedo vivir sin ti; y lo sabes pero es que no podría soportar dejar solo a un amigo- el me cogió de la cintura con una mano y con la otra me acarició el rostro expandiendo mis lagrimas.

-Ya lose, por eso no te impido ir. Tú eres mi vida y hay veces en las que la vida toma un camino distinto y duele mucho que se valla pero..- no podía continuar así que lo hice yo.

-Pero, volveré muy pronto Niall, mi amor te lo prometo. Y te llamaré todos los días, una vez por la tarde y otra por la mañana ¿vale? –vi como una sonrisa se asomaba por sus labios, y le besé dulce y apasionadamente.

El coche llegó  y Harry subió sus cosas al maletero ayudando a Niall a subir las mías. No me dejaron opción de cogerlas yo. En seguida apareció Carolina acompañada de Zayn quien la besó por última vez antes de que ella se subiera al coche sollozando.

Me acerqué a Zayn y le abracé, el también lo hizo con mucha fuerza.

-Volveremos pronto y os veréis antes de lo que imaginas, te lo prometo Zayn- le dediqué una sonrisa.

Todo esto era muy duro pero ninguna íbamos a dejar solo a Harry.

Me acordé de que aún estábamos en Inglaterra, con lo cual no haría falta coger avión, y la distancia era más corta. Harry se sentó a mi lado, mientras que yo con el hombro opuesto, sostenía la cabeza de Carolina quien sollozaba susurrando. Pensé que me dirigiría alguna palabra, pero simplemente suspiró y apoyó su brazo en el poyete de su ventana y la cabeza sobre él. En ese momento comprendí que realmente necesitaba nuestra ayuda y no podía demostrarle apoyo si llorábamos porque nos separábamos de los demás. Al fin y al cabo lo habíamos decidido.

El viaje duró mucho más de lo que esperaba y tras llevar unas horas sin el peso de mi amiga en el hombro; sonreí a Harry y me dejé caer en su pecho. Él me rodeo con los brazos y me agradeció de todo corazón todo lo que hacía por él.


Abrí los ojos lentamente y me percaté de que me había quedado dormida envuelta en los brazos de Harry. Giré la cabeza un poco y vi que Carolina estaba aún dormida.

-¿Estás despierta?- dijo Harry en un susurro que me dejo helada la nuca. Me reconfortaba que fuera así de dulce conmigo. Levanté la cabeza y me quedé muy cerca de su rostro. Le dediqué una sonrisa; él me la devolvió.

-Lo siento si te he molestado, no me di ni cuenta de que me dormía- dije entre una carcajada.

-No te preocupes, yo también he estado dormido un buen rato. Y de todas maneras ya hemos llegado- concretó mientras miraba por la ventana.

Hice lo mismo que él y me puse a observar la ciudad de Holmes Chapel.

-Es preciosa- le dije con cierto tono de fascinación. 

En verdad lo era, tenía grandes edificios y los patios de las casas tenían un césped verde como los bosques. Un verde como los ojos de Harry.
                       
                


                         --------->FIN DE LA PRIMERA PARTE<-----------


jueves, 13 de septiembre de 2012

Capítulo 15


CAPITULO 15

Estábamos sentados todos en la mesa cenando los increíbles platos que Louis, Zayn y Niall habían preparado. Nos preguntaron si después queríamos hacer una visita por cada una de sus casas, y nosotras asentimos ansiosas por que se nos cortara la respiración al verlas.

Cuando habíamos terminado de cenar, y de dar una vuelta turística por cada una de las casas; nos despedimos, nos dimos las buenas noches y nos fuimos cada una a nuestra casa.

Niall y yo entramos en nuestra habitación sin soltarnos la mano y sin haber dicho ni una sola palabra durante el trayecto hacia allí.

-Voy a ponerme el pijama, ¿vale?- le dije sonriendo, después de darle un suave beso en la mejilla. Me dirigí hacia el vestidor.

Cuando terminé me coloqué bien el escote de la camiseta de tirantes, ya que no llevaba sujetador; y salí de la pequeña habitación. Encontré a Niall con unos bóxers anchos y sin camiseta, sentado en la cama. Cuando me vio, me contemplo durante unos instantes y después sonrió con satisfacción. Yo dejé la ropa en un cajón del armario; y me coloqué mirando a Niall, posando sobre sus rodillas, las mías. Le cogi por detrás del cuello y le besé despacio pero apasionadamente; él me devolvió el gesto, cogiéndome por la cintura y arrastrándome con él hacia el centro de la cama.

A la mañana siguiente desperté y al ver que Niall me tenía agarrada muy fuerte, y que aún estaba dormido; decidí quedarme quieta disfrutando del momento.

-Buenos días, preciosa- dijo él en tono suave, y soñoliento.

-Pensaba que estabas dormido- le contesté, a la vez que me giraba para mirarle a la cara y sus relucientes ojos azules.
-Es que he notado tu corazón latiendo tan fuerte sobre mi pecho, que me he despertado muy agradecido de oírlo- me apartó el flequillo de la cara y puso sus labios sobre los míos.

Una hora más tarde; tras habernos duchado y vestido entramos en la cocina, donde Liam y Louis terminaban de preparar el desayuno. Noté que había demasiado silencio, mucho más de lo habitual; de hecho nunca había silencio, excepto en ese momento. Algo iba mal.

-Louis, ¿qué pasa?¿dónde están los demás?-le dije muy preocupada.
-Carolina y Zayn aún no han venido a desayunar, se estarán preparando- parecía que no tenía ganas de seguir, así que le volví a preguntar sobre Harry.

-¿Ha pasado algo con Harry? – él cerró los ojos y no me contestó; Niall y Liam me miraban, con tristeza y a Liam le rodaban lágrimas por las mejillas. Eso era demasiado.-¡Tenéis que decirme qué pasa! Lo sabéis todos y no me lo queréis decir..- las lágrimas caían a gran velocidad y en abundancia por mis mejillas.

-La hermana de Harry está enferma- me dijo Liam, en seco. Se dio la vuelta y siguió cocinando. Todos siguieron con sus tareas secándose las lágrimas.

No lo podía creer, era demasiado. Ella era la mejor amiga de Harry y además su hermana. Tenía que ayudarle.

Salí a toda velocidad de la cocina de la casa de Louis y me dirigí sin parar de correr hacia la casa de Harry. La puerta estaba entreabierta cuando llegué y había unas maletas al lado del porche. “No puede ser” pensé. “No por favor”, rogué mientras sin llamar me adentré en su casa y subí corriendo las escaleras. No tenía aliento, no podía respirar; pero tenía que encontrarle.

Cuando llegué a la puerta de su habitación, estaba entornada,  y le pude ver sentado en la cama con la mirada perdida y sus manos agarrando un colgante. No soportaba verle así.

-Harry, dios mío, lo siento mucho- dije mientras entraba en la habitación, aún con la respiración entrecortada. Él se levantó y corriendo me abrazó, con mucha intensidad. Cerré los párpados, muy fuerte para no llorar; pero no logré nada. Harry no dijo nada solo lloraba desconsoladamente, y yo lo entendía porque su hermana era lo más preciado que tenía.

Me separé un poco de él, y puse mis manos alrededor de su cuello con suavidad.

-Sé lo importante que es ella para ti Harry, y haré lo que sea necesario para ayudarte a seguir adelante, porque se va a poner bien ¿vale?- la voz me temblaba demasiado debido al disgusto; y no conseguí convencerle, lo vi en su mirada.

-Gracias de verdad, eres muy buena amiga, pero no me puedes ayudar porque me voy a casa, dejo la banda todo el tiempo que sea necesario- dijo tan duramente, que fui yo la que se puso a llorar de nuevo- volveré a la banda lo prometo.

-Pero Harry, no es la banda lo que de verdad me importa, si no tú, no puedo estar sin ti, aunque ame a Niall- era la única solución, Niall era mi vida, pero sin Harry faltaría un cacho de ella también; volvería pronto, así que se lo dije- si tú te vas yo me voy contigo; y no aceptaré réplicas.

Harry hizo amago de decir algo, pero con mi último comentario, prefirió callarse. En ese momento apareció Carolina, quién se dirigió corriendo a Harry y le abrazó mucho más fuerte de lo habitual. Niall la acompañaba, y cuando llegó se quedó parado en la puerta, con la mirada cansada y muy triste. Me levanté, me puse a su lado, le cogí la mano y le sonreí, gesto que él me devolvió.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Capítulo 14


CAPITULO 14

Tras enseñarme toda la casa, Niall y yo entramos en la que parecía ser nuestra habitación.

-Y aquí es donde dormiremos tú mi princesa y yo, ¿te gusta?

-¡Me encanta! Niall, es preciosa; realmente preciosa ..- dije sin soltar su mano.

Me acerqué al balcón para contemplar las vistas; las cuales eran realmente preciosas, aparte de que estuviera anocheciendo, lo cual lo hacía aún más bonito. Niall me cogió de la cintura y comenzó a besarme el cuello; cerré los ojos y me imaginé que estábamos completamente solos en el mundo, que podíamos hacer lo que quisiéramos donde, cuando y como quisiéramos.

Me giré hacia él y le bese apasionadamente. Después el me volvió a besar envolviendo sus manos alrededor de todo mi cuerpo. Nos adentramos en la habitación y le conduje muy despacio sin parar de besarle, hacia la cama. Me tumbé y él se quitó la camiseta y se recostó sobre mi pecho, acariciándome todo el cuerpo.  Se levantó posándose sobre un codo, y comenzó a quitarme la chaqueta, seguido de la camiseta. Cuando me encontraba en ropa interior, él posó la cabeza en la almohada, y yo la mía sobre su pecho. Mientras notaba sus palpitaciones, y el aire  que entraba por el balcón acariciar mi espalda, cerré los ojos; y disfruté de ese momento; en el que era suya y Niall me protegería de todo.

Me despertó un grito de Louis desde debajo del balcón diciendo que había que bajar para la cena. Así que nos pusimos las camisetas, nos dimos la mano y bajamos al patio para reunirnos con los demás. Cuando llegamos; a la cocina, de la casa de Harry, donde estaban preparando la cena Harry y Liam; Niall se quedó para ayudarles y supuse que por las horas que llevaba sin comer, aprovecharía para dar algún que otro bocado. Yo me dirigí al patio.

Cuando llegué, Carolina estaba sentada en un sofá al lado de la mesa, ya preparada. Estaba leyendo una revista y, puede ver en su rostro una sonrisa que nunca antes había visto. Y me sentí muy orgullosa de mi misma.

-Hola guapa, ¿qué haces aquí sola?- pregunté al tiempo que me sentaba a su lado.

-Zayn se está duchando y a mí no me importa volver a tener estos ratos de estar sentada en el sofá viendo una revista de mis ídolos- dijo entre carcajadas.

-Oye-volvió a decir después de vacilar un momento- cuando volvíamos en el avión, hacia España; te hice una pregunta que no contestaste- prosiguió un poco insegura- tu..

En ese momento aparecieron Liam y Harry gritando. Nos cogieron uno a cada una, y nos tiraron con ellos a la piscina. Cuando estaba debajo del agua, solo notaba a Harry agarrándome con toda su fuerza, casi sin dejarme respirar, lo poco que podía bajo la superficie.

Cuando salimos, yo me dirigí a las escaleras viendo como Liam y Carolina se quedaban jugando a salpicarse con el agua. Por un momento, me di cuenta de que no se oía a nadie andando a través del agua detrás de mí. Me di la vuelta y vi a Harry parado en el medio de la piscina mirándome con atención.

-Harry – le dije en tono dulce- ¿vienes conmigo?- el asintió con la cabeza y se dirigió hacia mí. Le di una toalla de las que tenían colocadas en una banqueta de estilo retro al lado de una sombrilla cerrada.

Cuando me estaba terminando de escurrir la ropa; le mire como lo hice aquel día que canté con él en un escenario, donde horas antes había dado un concierto con los chicos. Como aquel día en el que no estaba saliendo con Niall.

Pude notar en sus brillantes ojos verdes, cierta tristeza y melancolía. Me acerqué más a él y le cogí del brazo delicadamente. Alzó la mirada, y yo me perdí en sus ojos, como en un bosque lleno de enormes árboles, en plena noche. No me acordé de que te tenía algo que decirle.



martes, 21 de agosto de 2012

Capítulo 2


CAPÍTULO 2

A la mañana siguiente, nos levantamos a las diez en punto, como habíamos previsto, pero tras estar vestidas y preparadas para partir; llegamos a la cafetería y ya estaba cerrada, dado que queríamos hacer unas compras para esa noche, y que siempre hay que llevar dinero de sobra por si acaso perdíamos los billetes de avión o cualquier cosa, nos fuimos sin desayunar. Estuvimos toda la mañana comprando accesorios y ropa, no muy cara claro, para esa noche y después nos comimos unos sándwiches que nos habíamos hecho la noche anterior, en el restaurante con la comida que nos sobró. Lo más divertido es que estuvimos todo el rato, y con eso me refiero a cada minuto  y cada segundo, cantando las canciones de One Direction; sobre todo la de “Up all night” cuyo estribillo dice:” I wanna stay up all night,and jump around until we see the sun!” y sinceramente, eso es lo que más ganas teníamos las dos de hacer esa noche. Cuando llegamos un poco después de la siesta, a nuestra habitación, estuvimos toda la tarde lavándonos, vistiéndonos, peinándonos y piropeándonos que según decía Caro nos iba a ayudar a ponernos muy felices. Tras acabar tres horas más tarde, Caro salió del baño y yo me asomé para verla mejor, mientras ella me observaba a mi también.
-Dios, Carolina, ¡estas completamente preciosa!
-¡No, eso no es verdad, mírate pareces una princesa!
-Gracias, jaja pero ni siquiera me he maquillado, tu sí.
-¿Acaso eso importa?, Emily, cielo, te digo que estás completamente preciosa, ¡cualquier chico que te vea esta noche va a flipar!
--Puse los ojos en blanco- me alegro de ello, pero yo solo quiero que uno en concreto se fije en mí, y yo solo tendré ojos para él, eso te lo puedo asegurar.
--Suspiró como si le costara mucho decir lo que quería- Emily, nos firmaran autógrafos, tal vez nos den sus números pero no se ¿no crees que no deberías hacerte tantas ilusiones? Te quiero y no quiero que sufras viendo como Niall se va tras firmarte en un papel.
-Bueno, anda vámonos ya si no queremos llegar tarde.
Cerré la puerta con llave y mientras miraba las  brillantes llaves girar en mis manos, cerré los ojos y deseé que nada de lo acababa de decir mi amiga fuera verdad, aunque no lo hubiera hecho a mal; deseé que esa noche sí que pudiera llegar a conocer al chico que tanto tiempo llevaba esperando, al chico que aunque nunca había visto en persona, conocía casi más que él mismo, y del que estaba completamente enamorada.

lunes, 20 de agosto de 2012

Capítulo 1


Esta es una novela que escrito sobre un romance con uno de los chicos y yo (Emily, el cual es un nombre inventado) Espero que os guste y disfruteis de ella tanto como yo he disfrutado y vivido escribiéndola. Ya que acabo de estrenar el blog; pondré un capítulo por día durante una semana. Después pondré un capitulo con más distancia entre uno y otro. 

Bienvenidos a mi mundo mágico....


Estaba triste y cansada porque Maria mi mejor amiga en el instituto al que me acababa de mudar; no sé por qué se enfado conmigo y desconfiaba de mi es decir, toda su amistad había sido una farsa. Pensé “no voy a superarlo, no puedo ha sido la única persona en la que he podido confiar a parte de Carolina, a la que solo veo dos veces a la semana como mucho”. Entonces creí que lo había perdido todo, en ese momento sonó el teléfono en mi casa, como mi padre estaba ocupado, tenía que ir a ver quien llamaba; era un número desconocido, pero decidí cogerlo, no sabía por qué pero algo dentro de mi me decía que lo hiciera, asique lo cogí. La voz que respondió al preguntar quién era, me resultaba un tanto familiar; pero solo me dijo que me había autorizado la entrada al siguiente concierto de One Direction; mi grupo favorito de música, pero que la entrada me costaría dinero aunque la tuviera reservada, pensé que debía coger dos entradas dado que era demasiado menor para viajar sola a Inglaterra para ver el concierto. Durante esa tarde estuve buscando los hoteles más baratos y confortables que hubiera en todo el país que iba a ser m destino. Cuando mi madre legó a casa la intenté convencer de que teníamos que ir porque era la oportunidad de mi vida; pero ella no lo permitió mucho menos después de coger el teléfono cuando era desconocido, me di por vencida y me fui corriendo a desahogarme llorando en mi habitación. Pero esa noche me  dije “no puedes rendirte así de fácil, esos chicos son tu vida, Niall es tu vida, les has estado apoyando desde que los conociste por internet, y has llorado de felicidad y tristeza por ellos, te has pasado toda la tarde organizando la oportunidad de tu vida ¿y ahora te vas a dar por vencida por el pequeño inconveniente de que te madre no te deje ir?”.

Al día siguiente aguanté como pude la conciencia de no decirle a Ana, el gran daño que me había hecho y que nunca habría pensado algo así de ella, cuando por fin llegó la hora de irme a baloncesto, hablé con Carolina y la propuse que se apuntara al plan que yo había ideado; ya que había dos entradas, y ella quería vivir ese sueño tanto casi, como yo.

A la mañana del viernes de la semana siguiente; aproveché y le dije a mi madre que me encontraba mal y que no quería ir al instituto, asique en cuanto se hubo ido, revisé mi maleta y cosas, después salí a la calle y fui dirección al metro dónde me esperaba Carolina como habíamos quedado; todo iba sobre ruedas, nos subimos al metro hasta que llegamos a la zona de empresas, donde hicimos transbordo y nos subimos en otro metro que nos dejo unos minutos más tarde, en frente del aeropuerto, al verlo las dos nos miramos a la vez una a la otra, suspiramos, nos abrazamos y seguimos hacia delante sin mirar atrás ni una sola vez.

Cuando ya por fin nos sentamos en una de las treinta filas de asientos del avión ya que preferí no coger uno muy grande para no llamar la atención de que dos niñas menores de edad iban solas en un avión; probablemente cometiendo la mayor locura de sus vidas.

Quedaban apenas dos horas para aterrizar en el aeropuerto de Londres, Carolina estaba viéndola película Eclipse que habían puesto en una de las pequeñas pantallas de televisión que colgaban de las amplias paredes del avión. Yo estaba terminando de leer un apasionante libro de amor, que me recordaba a Niall, cuanto le amaba y cuánto le conocía, pero que nunca le había visto en persona; pero eso ya no me preocupaba ya que al día siguiente se iba a cumplir mi deseo de verle. 

Mientras que contemplaba por la  redonda y pequeña ventana la preciosa puesta de sol que surgía detrás del enorme horizonte, me puse a pensar por un momento en que, mi mejor amiga y yo estábamos metidas en un verdadero lio; para empezar, cuando volvieron los padres de cada una a casa se volverían locos pensando en lo que nos podría haber pasado o dónde podríamos estar, dado que no estábamos en casa esperando su regreso, también llamarían a la policía y les arruinaríamos la vida, hasta que cuando nos hubiéramos despertado a la mañana siguiente del concierto, les hubiéramos llamado para decirles que esa misma tarde estábamos de vuelta y que solo nos habíamos escapado de casa para ir a Inglaterra a vivir nuestro mayor sueño. Pero al fin y al cabo, a nosotras también nos había costado mucho ahorrar durante esa semana y hacerles algún que otro favor a nuestros familiares para recibir lo más mínimo, estar un rato intentando convencer a las azafatas de que teníamos permiso para viajar solas; pero eso había merecido la pena, porque lo habíamos conseguido, sí, por nada del mundo iba a echarme atrás, en ese momento, como si me hubiera leído el pensamiento, Caro, me dijo “yo tampoco pienso volver, hazme caso Emily, esto lo vamos a recordar toda nuestra vida”, nos dimos la mano, suspiramos fuerte y nos quedamos dormidas tras cerrar los ojos y dejarnos llevar.

Cuando llegamos a Londres, cogimos un taxi que nos llevo hasta nuestro correspondiente hotel, teníamos dinero suficiente ya que al final, resultó que las entradas ya estaban pagadas, cosa que nos resultó extraña pero que aceptamos sin dudar.

Tras llegar a nuestra habitación nos duchamos, viajamos al restaurante a cenar y seguidamente, influenciadas por el cansancio y la costumbre de oír a nuestros padres decírnoslo, subimos directamente a la cama, para dormir y prepararnos para el  día siguiente Ya acostadas, y con toda la habitación a oscuras Carolina me dijo:
-¿Sabes? Si no fuera por ti esto no estaría ocurriendo, si no fuera por ti no estaría aquí en un hotel de Londres, viviendo una aventura y apunto de conocer a Zayn Malik el chico que adoro hace casi dos años.
-Oh vamos Caro, no hace falta que me des las gracias ,yo no sabía que iba a haber un concierto de One Direction otra vez aquí en Londres, si no hubiera sido por esa llamada misteriosa que al parecer en la nota, que ponía con el paquete de las entradas para el concierto, ponía que ¡éramos “las anfitrionas” por así decirlo de One direction!
-Jaja, será muy divertido, e igualmente gracias por elegirme a mí.
-De nada “hermanita” ,jiji.
-Te quiero mucho.
-Y yo a ti.