CAPÍTULO 9
Nos sentamos en nuestra
correspondiente fila de asientos, unos segundos antes de que el avión
despegara.
Tuvimos la buena suerte de que nos tocara en dos asientos de un
pasillo a parte, porque así teníamos el suficiente espacio y podríamos hablar
de lo que quisiéramos sin que nadie se sobresaltara al oír que habíamos viajado solas.
Metí la mano en el bolsillo
delantero de mi mochila para buscar la carta de los chicos y recordar y volver
a sentir las emociones que me proporcionaba. Pero cuando cogí el sobre y lo abrí, me di cuenta de que había
dos cartas, la que ya había leído y una nueva carta, firmada en su sobre por
Harry, pero cuando la fui a abrir para leerla, se me escapó y se coló por la
ventana que Carolina llevaba abierta. “Oh no” pensé. ¿De qué trataría esa
carta?
Al ver mi cara de
preocupación, Carolina me miro, con cierto gesto en el que pude leer la
pregunta que en ese momento rodaba por su cabeza: ¿Qué ha ocurrido ahora? La
enseñé la carta que las dos habíamos leído horas antes, y la expliqué que había
otra carta que no había podido leer porque se había volado, y que estaba
firmada por Harry. Entonces vi su gesto de desaprobación, no le gustaba algo de
lo que había dicho y eso me preocupaba.
-¿Qué pasa? ¿Por qué pones esa
cara?- la pregunté con voz dulce.
-Nada, perdón si te he
preocupado es que estoy cansada- miró para otro lado, y eso me hizo saber que
tenía algo más que decir, dado que lo que acababa de decir no era la verdad.
-Oh, venga Caro no me mientas,
te conozco desde hace meses, pero eso ha sido suficiente para saber qué
piensas, y ya sabes que tengo muy buen sentido la de intuición- me eché el pelo
hacia atrás imitando el gesto que la
gente hace cuando quiere presumir de algo. Entonces me di cuenta de que no
debería haber sido así de orgullosa.
-Lo único que me pasa es que….
o, por dios dejémonos de rodeos. Harry, te ha enviado una carta, sorpresa, sin
que tú lo supieras y te la ha metido en la mochila para que después la vieras
¿no sospechas nada?- estaba claro que algo, no sabía qué, me había cegado;
porque se veía que mi amiga sabía de lo que estaba hablando y no dudaba ni un
pelo.
-Pues no sé, sería un detalle
de despedida ¿qué habría de pensar y por qué?- me había perdido, y no quería
dejar este asunto en el aire.
- A ver hermanita, cielo, está
claro que el amor te ha dejado ciega por
completo, tanto que ni sabes que es lo que te lo ha hecho- dijo ella con una
sonrisa que le llegaba hasta las orejas y una voz muy dulce.
Prosiguió pero vio mi rostro
de miedo, intriga y a la vez confusión, y me cogió la mano.
-Harry te quiere- dejó un poco
de espacio de silencio antes de seguir, por si yo quería decir algo; pero no
fue así, aquello me había dejado de piedra.-Se que es difícil de asumir pero,
te prometo que yo no te mentiría sobre un tema tan serio como este, y la verdad
es esa. Has estado pensando tanto en Niall, que ni te has dado cuenta de que
Harry velaba por ti cada segundo.
Conseguí, reaccionar, pero no
quería creer aquello, no quería pensar que yo le había hecho tanto daño a
alguien que me importaba tanto como Harry.
-Pero es imposible Caro, si ni
me conoce lo suficiente para enamorarse de mí; es verdad que nos hemos hecho
muy amigas suyas y que seguiremos en contacto y eso, pero no creo que…además,
¿Qué podría ver él en mí?
Suspiró muy profundamente,
aunque no supe interpretar si era para relajarme a mí, o a ella misma. Después
me sonrió, como a un niño pequeño cuando dice una tontería pero al ser tan
indefenso, le das la razón y le acaricias.
-Para encontrar el amor no
hace falta, ni sentido del gusto, ni tiempo; solo hace falta corazón.
Al terminar ella de pronunciar
esas palabras las dos nos quedamos en silencio, aquello había sido una verdad
como un templo; y la consideré durante un rato.
Cuando ya llevábamos un rato
sin hablar, Carolina volvió a interesarse por el tema, y no me pareció mala
idea, ya que no tenía otra cosa mejor que hacer.
-Pero a aparte de lo que te he
dicho hace un momento, hay otra pregunta que ronda por mi mente y que no me
deja tranquila- la dejé proseguir, en señal de que respondería a su pregunta.
-¿Tú quieres a Harry?- lo dijo
muy intrigada por mi respuesta; pero yo no sabía que responder a eso, en fin yo
amaba a Niall.
Entonces como si me leyera la
mente, Carolina respondió a mi duda, aún esperando mi respuesta.
-No te pido que me digas que
no amas a Niall, solo quiero saber si sientes algo por Harry, y no pasa nada si
así es – su tono era muy dulce y dado que era como mi hermana mayor, pues
respondí exactamente lo que sentía.
-Solo, te puedo decir que no
estoy segura, pero hay algo en él que me
agrada y me encanta. Es algo muy confuso porque no te puedo afirmar que le
quiera, ni que no- no había mentido, era justo lo que tenía que decir.
-De a cuerdo-dijo después de
quedarse una rato pensativa- te entiendo, pero si los dos te quisieran ¿a quién
elegirías?
La azafata dijo que haríamos una votación,
sobre qué película quería la gente que pusieran, en la pequeña televisión que
se encontraba en el centro de la zona del centro del avión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario