CAPITULO 6
Ya estábamos en nuestra
habitación, con los pijamas de pentalón corto y camiseta de manga corta o en mi
caso de tirantes, estábamos tumbadas en la cama después de haber recibido los
gritos y lágrimas de nuestras madres al haberlas llamado por teléfono para
decirles que al día siguiente volvíamos a nuestro país y que estábamos perfectamente.
-Bueno, al final con Niall
nada de nada ¿no?- lo dijo de forma muy tranquila para que yo no me alterara.
-Pues no…, la verdad duele
muchísimo, pero..-cerré muy fuerte los ojos para no llorar, tan fuerte que creí
que los párpados me iban a estallar.
-Ey, no te preocupes, lo
siento por habértelo mencionado, pero habrá más chicos que te querrán por como
eres y no te tendrán que hacer cruzar casi medio mundo para comprobarlo, si de
verdad te quiere irá hasta ti a nuestro país.
-Bueno, no hablemos de eso,
¿qué tal con Zayn?- quería quitarme a Niall de la cabeza asique decidí dejar de
hablar de mí y empezar a hablar con mi mejor amiga de cómo la estaba yendo el
viaje.
-Pues la verdad muy pero que
muy bien, ahora que le conozco en persona y se como es por dentro además de por
fuera, ¡me gusta muchísimo más!- movía mucho las manos por lo alegre y nerviosa
que estaba, así que me hache un poco hacia un lado para que no me diera sin
querer – nos hemos hecho muy amigos, espero que lleguemos a algo más….-se
enrojeció.
-Pues claro qué vais a llegar
a algo más, Zayn es un chico genial que sabe apreciar a una chica de verdad.-
La cogí la mano y la sonreí,
ella me devolvió la sonrisa y nos dormimos en seguida.
Al día siguiente, nos
levantamos temprano, nos duchamos, nos arreglamos, recogimos la habitación
dejándola exactamente igual a como nos la habíamos encontrado cuando vinimos.
Cuando subimos por segunda vez
después de haber desayunado; Carolina me dijo que si teníamos tiempo de sobra
para no salir corriendo y le dije que por supuesto. Entonces ella me dijo que
tenía algo que darme, y yo muy sorprendida e intrigada quise saber de qué se
trataba; me dio un pequeño, blanco sobre, y me dijo que se lo había entregado
el recepcionista del hotel esa misma mañana ; ya que era la primera carta que
llegaba de madrugada.
-¿Qué es?
-No tengo ni idea pero ábrelo
yo también estoy muy intrigada- parecía muy nervios y tanto a ella como a mí
nos temblaban las manos; lo abrí y comencé a leer la carta que se hallaba
dentro:
“Hola, chicas tanto a Emily como a Carolina, solo queríamos agradeceros lo bien que no hicisteis pasar el
rato ayer, os la debemos; por ello mañana os iremos a ver al aeropuerto y nos
quitaremos la vergüenza para hacer el ridículo delante de tanta gente como haga
falta, para no olvidar esto que nos habéis hecho pasar, porque habéis sido las
únicas fans con las que hemos podido ser nosotros mismos y no cinco chicos
famosos, que están de gira, porque con nosotros sabemos que habeis sido
vosotras mismas, porque os lo mereceis por ser tan valientes, porque os
queremos tanto como a unas hermanas; de verdad gracias a vosotras y al resto de
directioners somos felices y nos levantamos con una sonrisa cada día.
En cuanto a lo de Niall de
corazón Emily lo sentimos mucho, sabemos que te ha dolido, y la verdad ni
nosotros nos los esperábamos, pero para no mentirte, estaba muy ilusionado con
lo de esta noche, pero lleva unos días muy raro, ni yo mismo le consigo sacar
lo que le pasa; no te puedo asegurar que mañana valla a despedirse pero,
nosotros no faltaremos; prometido.”
Harry, Zayn, Louis, y Liam.
-Es, es……- las lágrimas
rodaban por mis mejillas y el nudo que tenía en la garganta debido a la
emoción, no me permitía hablar.
-Nosotras también os amamos
más que a unos hermanos…- a ella tampoco
se le podían contener las lágrimas; nos dimos las manos para permanecer más
fuertes.
Pero eso nos había debilitado
demasiado, no queríamos dejar Londres, no queríamos dejar nuestra aventura, no
queríamos dejar a las cinco mejores personas que habíamos conocido nunca.
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