CAPÍTULO 7
Llegamos al aeropuerto dos
horas antes de que el vuelo saliera; ya habíamos facturado las maletas y
estábamos en la zona de espera para que saliera nuestro avión. Quedaba aún hora
y media, pero los chicos no habían llegado todavía, estábamos sentadas en las
ruidosas y delicadas sillas de plástico que había allí.
Mientras aguardábamos
por ellos, Carolina daba vueltas de un lado para otro, muy nerviosa y aguantando
la tentación de salir corriendo y no volver al país; y mientras yo, jugaba con
los dedos de mis frías manos, veía los rayos de sol reflejar en las yemas, como un ángel
sonriendo; como Niall sonriéndome.
Un poco después, vi a Harry
aparacer detrás de los guardas de seguridad de la facturación de maletas.
-¡Harry!- grite, y fui
corriendo a abrazarle; gesto que él me devolvió, - pensaba que no vendrías.
-¿Cómo no iba a venir? tenía
que despedirme de unas buenas amigas, no te iba a dejar tirada.-me sonrió y yo
le sonreí; en ese momento me daba igual que la gente me mirara, que pensara que
éramos pareja, cualquier cosa; solo me importaba disfrutar de este momento, del
cual sabía que no iba a haber repetición.
-¡Hola chicos! menos
mal..-Carolina grito y fue corriendo a abrazar a Liam, Louis y Zayn que acaban de aparecer. Niall no había
venido.
-Chicos, os he echado de menos
y ni siquiera ha pasado un día- mientras Caro se dirigía a Harry, yo fui a
abrazar a Louis, quien me recibió con una nariz de payaso, y después me
estrechó en sus brazos tanto que creí aquel abrazo no acabaría nunca, así que
yo tampoco le solté por un buen rato.
-Liam, Zayn…- las lágrimas
rodaban por mis ojos y no podía pronunciar las palabras, que tanto tiempo
llevaba esperando decirles; ellos simplemente me envolvieron en un enorme
abrazo, que nos rodeaba a los tres, y en ese momento la emoción y felicidad que
sentía me llevó a pronunciar las palabras casi sin darme cuenta.
-Os quiero mucho, sois de mi
familia.
Carolina también estaba
llorando movida por la emoción, y Zayn le cogió la mano mientras que Harry
pasaba su brazo por mi espalda; me apoyé en su hombro pero mis lágrimas no
cesaron.
-Nosotros os queremos como a
unas hermanas de verdad pero pequeñas-dijo Liam sonriendo mientras nos guiñaba
el ojo a las dos.
En ese momento me sentí mucho
mejor, sabía que podía confiar en ellos para todo, porque ahora sabía que ellos
me querían tanto como yo les quería ellos. Tenía a Harry cubriéndome la espalda
y dándome una sensación que solo había sentido cuando nos casi nos besamos la
noche anterior, pero sin saber por qué seguía notando un espacio muy vacio
dentro de mí, que no me dejaba llegar a ser realmente feliz.
Entonces Louis como si me
leyera el pensamiento dijo que nos fuéramos a dar una vuelta por allí viendo
los puestos que había, hasta que saliera nuestro vuelo, para relajarnos. Dejamos
a Zayn y Carolina a solas, y nos dirigimos a la zona de comercio como una
pandilla normal de adolescentes, gracias a que la gran mayoría de la gente eran
adultos y no reconocieron a los chicos.
siiguiente
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